Organizaciones Internacionales

​El proceso de globalización en el que nos vemos inmersos ha generado un mundo cada vez más interdependiente e interconectado donde los problemas colectivos no pueden ser abordados de manera unilateral.

El proceso de globalización en curso ha amplificado, hasta límites desconocidos, el papel que las instancias internacionales tienen en la gestión de los problemas colectivos. Aspectos que formaban parte de las competencias privativas de los Estados demandan hoy para su gestión dosis crecientes de cooperación internacional. A su vez, han surgido nuevos problemas considerados como supranacionales ya desde su origen, al tener efectos que trascienden fronteras y al requerir respuestas internacionalmente concertadas. Como consecuencia de estos cambios, la acción multilateral ha adquirido mayor relevancia. Disponer de un sistema multilateral sólido, eficiente y legitimado se ha convertido en un importante requisito para afrontar con éxito los problemas que plantea la gobernabilidad internacional.

Los grandes retos que presenta la lucha contra la pobreza, acompañada de exclusión social y desigualdad de género, la paz y prevención de conflictos o la degradación medioambiental, requieren de acciones concertadas entre los estados que, principalmente, se canalicen a través de organismos internacionales con la legitimidad y los mandatos para promover y gestionar bienes públicos globales dentro de un marco de respeto y cumplimiento de los derechos humanos, y con recursos y capacidad suficiente para actuar eficazmente sobre el terreno.

Las organizaciones multilaterales de cooperación al desarrollo presentan notables diferencias en sus especializaciones y ventajas comparativas, en sus mandatos y funciones, y en su eficacia y su legitimidad. Promover un sistema de cooperación multilateral eficaz exige un multilateralismo activo, selectivo y estratégico. Ese objetivo plantea las siguientes exigencias:

  • Una política selectiva en relación con estas organizaciones, basada en criterios claros para la selección de los organismos.

  • Una participación activa en la definición de sus objetivos y estrategias, y en la agenda de reformas de las organizaciones de cooperación multilateral.

  • El seguimiento y la evaluación periódica de la actuación de las organizaciones multilaterales en función de dichos criterios.

La Cooperación Española, consciente de todo ello, contribuye a fortalecer las capacidades del sistema multilateral para convertirlo en un instrumento eficaz y legitimado al servicio de la gobernabilidad democrática mundial, a través de las siguientes líneas de actuación:

  • Apoyo a fondos, programas y proyectos

  • Apoyo a Organizaciones Regionales de América Latina y Caribe: SICA, CARICOM MERCOSUR

  • Apoyo a Organizaciones Regionales de África y Asia: CEDEAO, UA y Fondo España-NEPAD

  • Promoción de la presencia de españoles en OOII