La AECID y ANDA mejoran el acceso al agua potable para 1,726 personas en Santa Ana 

Para las familias que viven en las comunidades Las Cocinas, San Ignacio y El Milagro, en el cantón Cutumay Camones, contar con agua potable significa mucho más que abrir un grifo: implica disponer de un recurso esencial para la vida, la salud y el bienestar de sus hogares. 

Con el objetivo de contribuir a que este derecho pueda ejercerse de manera sostenible, este día se realizó la entrega de los proyectos de ampliación y mejoramiento del sistema rural de agua potable administrado por la Asociación Comunal de Agua Comunidades Las Cocinas, San Ignacio y El Milagro (ACOACOSIEM), en el municipio de Santa Ana Centro. 

La intervención, denominada “Fortalecimiento de las Capacidades Locales para la Protección del Recurso Hídrico y del Medio Ambiente en el Sistema de Agua de ACOACOSIEM”, beneficia directamente a 1,726 personas. 

El proyecto contó con una inversión de US$101,975.85 del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y una contrapartida de US$12,300 aportada por ACOACOSIEM, para una inversión total de US$114,275.85. 

Las obras realizadas permiten mejorar tanto la infraestructura como la distribución del agua. Entre las principales acciones se encuentra la instalación de 1,435 metros de tubería de distribución y 840 metros de tubería para la línea de bombeo, además de la instalación y reubicación de micromedidores, macromedidores y una válvula de compuerta. 

Estas mejoras buscan que el agua llegue de manera más eficiente a los hogares y que la asociación cuente con mejores herramientas para administrar y monitorear el recurso. 

 

 

Tomás Humberto Berríos Vega, expresidente de la Junta de Agua, recordó durante el acto los primeros pasos para hacer realidad el sistema de abastecimiento. Según explicó, el proyecto comenzó con la organización de un grupo de personas de las comunidades que buscaban una solución para contar con agua, hasta lograr reunir a las familias necesarias para impulsar la iniciativa. 

Con el paso del tiempo, la comunidad tuvo que enfrentar dificultades relacionadas con la infraestructura y la calidad de las tuberías instaladas inicialmente, lo que llevó a realizar mejoras para fortalecer el sistema. 

Berríos Vega también recordó el momento en que la comunidad conoció la posibilidad de acceder al apoyo de la cooperación española, una oportunidad que permitió continuar avanzando en el fortalecimiento del sistema de agua. 

Esta historia refleja el papel que han desempeñado las propias comunidades en la construcción y sostenibilidad de un servicio que hoy beneficia a miles de personas. 

Para María Isabel Acevedo, representante de las comunidades beneficiarias, el acompañamiento recibido representa una oportunidad que debe ser asumida colectivamente y proyectada hacia el futuro. 

“Este proyecto es de nosotros y nos corresponde cuidarlo día a día”, expresó, al tiempo que destacó la importancia de generar conciencia entre las nuevas generaciones sobre el esfuerzo realizado por sus familias para garantizar el acceso al agua. 

El proyecto también reconoce que la sostenibilidad de un sistema rural de agua no depende únicamente de las obras físicas. Por ello, se desarrollaron procesos de formación dirigidos a las personas responsables de la gestión y operación del sistema y a las comunidades usuarias. 

Los módulos abordaron temas como el derecho humano al agua y al saneamiento, género y agua, uso racional y eficiente del recurso, y administración y operación de los sistemas de abastecimiento. 

Estas acciones buscan fortalecer las capacidades locales para que ACOACOSIEM pueda continuar gestionando el sistema de manera eficiente y para que las familias conozcan también su papel en el cuidado y uso responsable del agua. 

Temática

El Salvador OCE El Salvador

ODS

Rueda de las ODS

Fecha

24/09/2026 - 16:34

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