Derechos hacia el final. Buenas prácticas en la realización de los derechos al agua y al saneamiento
11.07.12
| España
AGUA Y SANEAMIENTO
El Director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Juan López-Dóriga, la Relatora Especial de Naciones Unidas para el derecho humano al agua potable y al saneamiento, Catarina de Albuquerque, y el presidente de la ONGD Ongawa, han presentado la edición en español del libro Derechos hacia el final. Buenas prácticas en la realización de los derechos al agua y al saneamiento, que ha sido financiado por la AECID y la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC) y editada por ONGAWA.
España es uno de los impulsores de la aprobación de la Resolución 64/292 de la Asamblea General de Naciones Unidas que reconoce el acceso al agua y saneamiento como un derecho humano de alcance universal. Asimismo, es miembro del Blue Group que, copresidido junto con Alemania, tiene como objetivo impulsar este derecho humano.
A pesar de los avances conseguidos en el cumplimiento de la meta relativa al agua y saneamiento del Objetivo del Milenio (ODM) nº7, 5.000 niñas y niños mueren diariamente por enfermedades relacionadas con el agua, el saneamiento y la higiene. La falta de acceso a este recurso, supone un grave problema en la lucha contra la pobreza.
Durante su intervención, el Director de la AECID, Juan López-Dóriga también ha destacado el vínculo entre el agua y la generación de riqueza: “El acceso al agua, permite reducir el riesgo de enfermedades y garantizar el derecho a la alimentación”. Ha recordado que “el acceso a servicios de saneamiento es el principal instrumento para proteger la calidad de los recursos hídricos y mejorar las condiciones de salubridad y de habitabilidad básica”.
Dóriga ha repasado asimismo el compromiso de la cooperación española con el agua como derecho, poniendo como ejemplo la labor que el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento está haciendo en América Latina y el Caribe donde se han puesto en marcha más de 60 proyectos para reducir la brecha de acceso a este recurso.
Por su parte, Catarina de Alburquerque, que ocupa el puesto de Relatora de NNUU desde 2008, está convencida de que “es posible que el derecho al agua salga del papel del texto de NNUU y entre en las vidas de las personas” y que en el problema del acceso al agua y el saneamiento “cuentan todos”, en referencia a que, en ocasiones, la población más vulnerable no es tenida en cuenta en las estadísticas que miden la situación de dicho derecho.