El fracaso como motor de creación centra la última residencia artística en el CCESantiago

El Centro Cultural de España en Santiago (CCESantiago) ha acogido del 8 al 19 de junio la residencia ‘Fracaso como Utopía Cuir’, un proceso de investigación llevado a cabo por un equipo interdisciplinario de artistas queer que busca explorar una nueva lectura sobre las nociones de éxito y fracaso en la sociedad actual.
Tras estudiar los textos “Utopía queer”, de José Esteban Muñoz, y “El arte queer del fracaso”, de Jack Halberstam, el equipo liderado por los artistas Denis González y Vix Poblete han investigado distintas técnicas de intervención de archivos digitales, como el denominado ‘efecto glitch’ o los dispositivos Kinect.
“Hemos puesto en el centro del proceso archivos digitales con carga simbólica pesada, negativa, errática, olvidada. Ese material se procesa en instalaciones interactivas donde es posible deformarlo, desfigurarlo, repensarlo y reconstituirlo desde otro lugar, un archivo afectivo donde los errores y fracasos no son tales, sino potencia”, explica Poblete.
El objetivo, apunta González, es invitar al público a “emanciparse de la idea del error como algo negativo y construir una utopía para enfrentar este futuro que parece tan incierto”.
“Me parece importante una residencia como esta porque, como personas queer, estamos buscando constantemente que las ideas binarias y los relatos oficiales y normativos se tambaleen. Eso mismo es el fracaso y el éxito, conceptos binarios, que parecen polaridades fijas, pero que nosotrxs tenemos ganas de mirar con un microscopio y ver esos tonos grises”, añade González.
La residencia, que se lleva a cabo en la Sala Nube del CCSantiago y en la que también han participado Violeta Alanoca y Antonia Valladares, culminará con un laboratorio abierto al público el jueves 19 de junio, a partir de las 19:30 horas.
“En un contexto que exige productividad constante, abrir espacios para los procesos creativos es un acto de afecto y cuidado. Para el CCEsantiago, este y todos los proyectos residentes son importantes porque nos recuerdan que acompañar la creación no consiste en acelerar resultados, sino en sostener procesos, propiciar encuentros y cuidar las condiciones para que emerjan nuevas preguntas. Ahí, en ese territorio compartido entre el riesgo y la confianza, aparecen formas más libres de imaginar el mundo, más inclusivas, amables, pluralistas y democráticas, dice Joaquin Jimenez, programador del CCESantiago.
La cesión del espacio se enmarca en la línea de trabajo que el CCE Santiago sostiene junto a artistas y procesos vinculados a la comunidad LGBTIQA+, con el compromiso de acompañar y fortalecer prácticas de creación, experimentación y reflexión.