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    • 15/04/2020 12:00
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      Salud

      RED DE EXPERTOS AECID. Reforzar los sistemas nacionales de salud para enfrentar al coronavirus

      -Cruz Ciria, responsable de salud en el Departamento de Cooperación Sectorial, y Mario Fanjul, a cargo de los programas de salud de la AECID en Etiopía, reflexionan acerca del impacto de la crisis internacional del COVID19 en los sistemas de salud de los países con los que trabaja la Cooperación Española.

      Enfermeras durante un ejercicio práctico en el Centro de Formación en Salud de Pemba, provincia de Cabo Delgado (Mozambique), donde la Cooperación Española financia la formación de personal sanitario. Foto AECID/Miguel Lizana

      ​La magnitud de la catástrofe sanitaria global y la rapidísima evolución de la pandemia producida por el nuevo coronavirus denominado SARS-CoV-2, que causa el cuadro clínico denominado COVID-19, está planteando una sobrecogedora situación en la sociedad de todos los países, en los miles de personas afectadas por la enfermedad, así como una dramática y abrumadora sobrecarga en los servicios de salud de los países por los que se va expandiendo.

      En Europa el 80% de los casos confirmados tienen una sintomatología leve a moderada, el 14% tienen un curso clínico grave y el 6% un curso crítico que necesitan ingreso hospitalario en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

      Desde su aparición se han puesto en marcha múltiples iniciativas de forma coordinada por la OMS para desarrollar lo más rápidamente posible una vacuna segura y eficaz, que tardará en llegar todavía varios meses.

      La prioridad de los Gobiernos de todos los países en materia de salud, es evitar la expansión de la pandemia y la prevención del contagio, y curar a los pacientes afectados.

      En estos momentos el deseo común es evitar el contagio, y en caso de hacerlo, tener acceso a un hospital que pueda proveer el tratamiento adecuado, incluyendo respiración asistida para los casos graves en una UCI con profesionales médicos intensivistas y anestesistas, personal de enfermería y equipamiento adecuado.

      Cuando las imprescindibles actuaciones de contención y prevención no funcionan al 100%, cosa que ocurre en mayor o menor medida en el desarrollo de todas las enfermedades transmisibles y no transmisibles que no poseen una vacuna para prevenirlas, la única esperanza de las personas afectadas es que los servicios de salud, y en particular los hospitales a los que tengan acceso en sus países sean capaces de responder a sus necesidades. Sin embargo, según la OMS, la mitad de la población mundial no tiene acceso a servicios de salud esenciales y 100 millones de personas caen en la pobreza extrema debido a gastos de salud todos los años

      Los países europeos, entre ellos España, están siendo duramente golpeados por la pandemia. El Servicio Nacional de Salud español (entre los mejores del mundo), posee una gran resiliencia, es decir, la capacidad de hacer frente a las necesidades habituales, y adaptarse para dar respuesta a las necesidades súbitas de emergencia. Cada día estamos viendo que los profesionales sanitarios y los hospitales hacen un titánico esfuerzo para proveer los servicios adecuados de salud y salvar la vida a los pacientes graves afectados por la pandemia, y ha sido necesario reforzarlo con unas impresionantes medidas adicionales.

      El Gobierno de España ha dedicado medidas excepcionales a esta crisis para fortalecer los servicios sanitarios, reforzando hospitales, y adoptando medidas excepcionales para proveer el equipamiento necesario de protección y tratamiento sin reparar en coste. La capacidad de los hospitales se está prácticamente duplicando.

      Mientras tanto, el SARS-CoV-2 se extiende por varios países menos adelantados y de renta media, apareciendo los primeros casos de CoVid19. Los países de África tienen que preparar sus frágiles servicios nacionales de salud para enfrentar una situación en un contexto de crisis global, así como los países de América Latina.

      La escasez de insumos médicos o la falta de recursos para la detección de casos se unen a los problemas sociales y estructurales, la falta de especialistas o las dificultades para acceder a las poblaciones más vulnerables.

      El impacto de esta crisis será crítico para los Servicios Nacionales de Salud de los países menos adelantados socios de la Cooperación Española, especialmente en África Subsahariana, y algunos de América Latina, ya que son extremadamente frágiles e insuficientes para dar respuesta a las necesidades de salud habituales de sus ciudadanos.

      El impacto será aún mayor en el importante número de población vulnerable, incluyendo población desplazada y refugiada, por la escasez de recursos con los que cuenta. En una crisis de estas dimensiones, se prevé que los países no tengan capacidad para hacer frente a la situación, sin un refuerzo urgente y considerable por parte de sus socios de cooperación.

      La Cooperación Española trabaja en varios países apoyando a los Gobiernos en el fortalecimiento de los sistemas públicos de salud a través de fondos globales y apoyos presupuestario, contribuyendo a alcanzar la cobertura sanitaria universal enmarcando nuestros esfuerzos en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.

      La mejora de los sistemas de extensión de salud, la formación de profesionales o la dotación de infraestructuras sanitarias han sido prioridades en países como Niger, Mozambique o Etiopía. Durante los últimos años, se han impulsado intercambios entre profesionales de países africanos y del sistema de salud español para fortalecer sus competencias en especialidades médicas esenciales, como los cuidados intensivos y anestesia, tan necesarios en la crisis actual. Las competencias profesionales de especialistas españoles se complementan con aumento de capacidad para el diagnóstico de los sanitarios africanos, motivando el aprendizaje compartido y la generación de capacidades.

      El impacto de esta crisis sobrecargará de forma dramática los frágiles Servicios Nacionales de Salud de los países socios de la Cooperación Española. Además, dificultará también los sistemas productivos, la cohesión social y la gobernanza.

      La alta capacidad que los países en desarrollo han demostrado para reponerse a las crisis recurrentes será de nuevo clave para superar esta situación. Sin embargo, ahora que los países desarrollados conocemos el impacto de este tipo de pandemias que hasta ahora nos parecían lejanas, la cooperación internacional cobra más sentido que nunca.

      La Cooperación Española, antes, durante, y sobre todo después de la crisis del coronavirus, considera prioritario para su trabajo en salud seguir apoyando de forma estructural el fortalecimiento de los servicios nacionales de salud, bajo el liderazgo y gobernanza de sus Instituciones Sanitarias, para que puedan hacer frente a todas las emergencias sanitarias que puedan llegar, y a las necesidades crecientes habituales de su población.

      Será necesario recomponerlos y reforzarlos para seguir contribuyendo a alcanzar la cobertura sanitaria universal, y proveer la continuidad asistencial en todos los niveles de atención, desde la promoción y prevención de la salud, cuidados primarios, y cuidados especializados hospitalarios, sin cuyo acceso y calidad no es posible prevenir, diagnosticar y tratar a tiempo todo tipo de enfermedades.

      Hoy más que nunca, se evidencia cómo la salud es un derecho humano y un bien global que requiere de una respuesta conjunta de toda la comunidad internacional.

      La Cooperación al Desarrollo fortalece capacidades en los sistemas públicos de salud de los países menos adelantados para poder hacer frente común ante este tipo de crisis, y seguir dando respuesta a las otras necesidades sanitarias esenciales que ya existen.

      Actualmente, los profesionales de la Cooperación Española, desplegados en más de una treintena de países, junto a la red de especialistas en Madrid, están dando seguimiento a esta crisis global, apoyando a los gobiernos locales en el diseño de sus planes para afrontarla.

      Los momentos delicados a los que se enfrenta la sociedad española pueden aprovecharse para la reflexión y la solidaridad, impulsando nuestra política de cooperación al desarrollo y mostrando, una vez más, el compromiso de España con la salud universal y la Agenda 2030.

      Por Cruz Ciria, responsable de salud en el Departamento de Cooperación Sectorial de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y Mario Fanjul, responsable de programas de salud en la Oficina Técnica de Cooperación de la AECID en Etiopía.

      RED DE EXPERTOS AECID es una sección informativa de la Agencia en la que nuestro personal aporta su visión técnica acerca de cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible y la cooperación cultural.

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