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  • Sala de Prensa

    Sala de Prensa

    • 01/04/2020 20:00
      -
      Cuba
      |
      Agua y Saneamiento

      Historia de Agua: Arelis Patterson

      “Abrir el grifo y que el agua salga limpia te cambia la vida”

      Cuba

      Arelis con dos de sus nietos, una de siete años y otro de tres meses​

      Arelis Patterson Calderón vive a dos cuadras de las vías del tren que pasan por la pequeña ciudad de Báguanos, en la provincia de Holguín. En la pared de su casa hay una foto de ella en la playa. "Esa soy yo con mis quince. Han pasado unos cuantos años. Ahora soy una vieja". Se ríe. Ahora, 31 años, cuatro hijos y siete nietos más tarde, recuerda cómo el agua llegaba a su casa en aquel entonces.

      Siempre vivió en Báguanos. "Antes de inaugurar el acueducto, acá siempre tuvimos agua, a no ser que hubiera alguna rotura grande en Tacajó, que es donde está la presa". Las redes de distribución de agua en el municipio eran antiguas y ésta llegaba desde la presa cruda, tratada únicamente con cloro.

      "El agua de color amarilla, tenía mal olor y no era potable". Esto, sumado a las recurrentes sequías y a las roturas y filtraciones de la vieja instalación, hacía que el más de la mitad de la población se abasteciera comprándola de pozos, sin pasar controles de calidad.

      "Sí que es cierto que hubo un tiempo donde sí hubo escasez, ahí nos la suministraban a través de pipas que nos llenaban los tanques que teníamos en la casa".

      Ahora, esta cubana de origen jamaicano trabaja como cocinera en la Cooperativa Gerardo Teruel, una empresa estatal dedicada a la recolección de caña de azúcar, motor económico del municipio.

      La dificultad para obtener agua potable y las sequías experimentadas a lo largo del último siglo mermaron notablemente la producción de azúcar, con un impacto directo en los bolsillos de las familias de la zona en general y en el trabajo de Arelis en particular.

      "Cuando no había agua del acueducto el lugar de su trabajo estaba lejísimos de aquí, el jefe de lote tenía que llevar agua potable en un carretón. Ahora, los trabajadores tienen agua potable, así que traen hielo de sus casas y yo les voy dando el agua fresquita que se va derritiendo de él".

      Desde la apertura del acueducto, la empresa de Arelis se trasladó a unas instalaciones donde llega el agua tratada desde Tacajó. Actualmente, en su trabajo tiene agua de la llave que usa para cocinar.

      Su nieta se asoma curiosa a la puerta. Viene de jugar en casa de una vecina. La sienta en su rodilla. "Abrir el grifo y que el agua salga limpia te cambia la vida". Se ríe de nuevo.

      Báguanos es una de las siete ciudades que forman parte del Programa "Mejora y Ampliación de los Sistemas de Agua Potable en Pequeñas Ciudades Cubanas", que el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) está ejecutando con el apoyo del Fondo del Agua de la Cooperación Española. Esta iniciativa, que comenzó en el año 2011, ha hecho posible que más de 18.000 personas disfruten de agua limpia en sus hogares en esta localidad. En toda la isla ha beneficiado a 153.000  personas.

      Texto Marta Forero


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