El Foro Mundial de la Educación, organizado por UNESCO y celebrado en 2000, en Dakar, generó el “Marco de Acción para la Educación Para Todos EFA”, comprometiéndose todos los países participantes – España entre ellos - a alcanzar objetivos específicos en materia de educación para el año 2015, y asentándose el principio de corresponsabilidad en el logro de este propósito.
La Cumbre del Milenio, en ese mismo año, bajo el auspicio de NNUU, propició el establecimiento de algunas metas en materia de educación, como la consecución, antes de 2015, del acceso universal a la educación primaria y la reducción de la disparidad de género en la enseñanza primaria y secundaria antes de 2005 (Objetivos de Desarrollo del Milenio ODM 2 y 3). Aunque algunos países están muy próximos a su consecución, en otros, la situación educativa es bastante crítica y se hace indispensable la cooperación internacional. De hecho, la educación se constituye en uno de los sectores más relevantes de entre las actuaciones de la comunidad de donantes, entre los que se encuentra España.
En este contexto internacional, durante las últimas décadas el enfoque de género ha impregnado con fuerza todo el marco normativo en educación consolidando el enfoque género en desarrollo y la promoción de los derechos de las mujeres, pero aún reconociendo estos avances es importante continuar fortaleciendo iniciativas que garanticen la igualdad real en el ámbito educativo para hombres y mujeres.
Tanto en el Plan Director de la Cooperación Española 2009-2012, como en la Estrategia de Educación, se recoge la prioridad del sector Educación como Servicio Social Básico, y se establecen los principios que rigen la cooperación española en materia de educación, además de como derecho, como piedra angular de toda estrategia de lucha contra la pobreza, como proceso evolutivo a lo largo de toda la vida, y como elemento de integración social y de promoción de la igualdad de género y del desarrollo sostenible, en cumplimiento de los compromisos de la agenda internacional, anteriormente reseñados.
Además el III Plan Director reconoce además cuatro prioridades horizontales que considera decisivas para conseguir resultados sostenibles de desarrollo: (i) la inclusión social y la lucha contra la pobreza, (ii) la gobernabilidad democrática y promoción de los derechos humanos, (iii) género en desarrollo, (iv) la sostenibilidad medioambiental, y (v) consideración de la dimensión cultural y respeto a la diversidad.
- Presentación corta del Plan de Actuación Sectorial
- Presentación larga del Plan de Actuación Sectorial
- Fichas de sector
- Planes de actuación sectoriales




