El embajador de Mali reclama «diálogo y apoyo» para que el país salga de la crisis humanitaria
31.07.12
La Tribuna de Toledo
i. g. v. / l.t. / Toledo - sábado, 28 de julio de 2012
La Federación Internacional Pacifista celebró ayer un seminario en el castillo de San Servando de Toledo con la presencia de 20 asistentes de 15 organizaciones no gubernamentales del país en el que participó el embajador de Mali en España, Sekou Dit Gaussou Cisse, y el director de Cooperación para África de la Agencia de Cooperación del Ministerio de Asuntos Exteriores, Alberto Virella.
El embajador recordó que Mali pasa en la actualidad por un momento «muy delicado», tras el reciente golpe militar y la ocupación del norte de la República por grupos tuareg e islamistas.
Analizó las diversas claves de la crisis del Sahel y de su país, destacando los «graves problemas» humanitarios que sufre la población, como la sequía permanente, la plaga de langostas que devastan las pocas cosechas y los movimientos de población derivados de estas causas y de la guerra con los grupos rebeldes.
Además, pidió a la comunidad internacional «diálogo», «respaldo» y «apoyo» hacia los «esfuerzos» de su gobierno para recuperar la estabilidad y la seguridad en la zona, al tratarse de una región «vecina de Europa», además de agradecer a las ONGD su «compromiso».
Por su parte, el director para África ratificó en el encuentro el apoyo del Gobierno de España a las políticas de ayuda humanitaria en el Sahel, como parte prioritaria de la estrategia de la cooperación nacional y europea, defendiendo un modelo que combine la asistencia con el refuerzo de las capacidades locales para alcanzar la suficiencia alimentaria.
Postura de la federación
Mientras tanto, la Federación reafirmó la continuidad de sus planes de actividad en Mali y África occidental, mostrando su rechazo a la intervención aérea de la OTAN en Libia, «factor clave desencadenante de la crisis en el Sahel».
Además, la entidad reclamó políticas activas de prevención de conflictos mediadas por Naciones Unidas, así como fuerzas de interposición de la ONU en la zona, para dar seguridad a los corredores humanitarios.
Por otro lado, reconoció «la buena labor» del Gobierno de España y el considerable apoyo de la República de Malí en la liberación de los cooperantes secuestrados por un grupo terrorista en los campamentos saharauis de Argelia.