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    Sala de Prensa

    • 24/02/2015 15:00
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      España
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      Género

      “Del XIX al XXI”, “Cómo ha cambiado el cuento” y “Una pizarra propia”, ganadores del Concurso de micro-relatos “Mujer, ni más ni menos”

      Las Instituciones Europeas en España conmemoran el Día Internacional de las Mujeres 2015, 8 de marzo, con este certamen sobre el empoderamiento de las mujeres y las niñas a través de la educación, que se suma además a la campaña global Beijing+20, promovida por ONU- Mujeres

      La iniciativa se incluye dentro de las actividades programadas por las Instituciones Europeas en España con motivo del Día Internacional de las Mujeres 2015.

      Con edades entre los 18 y los 90 años, 800 personas, hombres y mujeres de todas las Comunidades Autónomas españolas y de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla han participado en este concurso, que ha contado además con la colaboración del Instituto de la Mujer del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la Agencia Española de Cooperación (AECID), organismo responsable en España del Año Europeo del Desarrollo 2015, que dedica el mes de marzo a las mujeres y las niñas, y ONU-Mujeres.

      Una abuela tejedora, un club de princesas de cuento o el olor de una tiza son los argumentos de tres pequeñas grandes historias que reflejan cómo a través de le educación se puede conseguir que las mujeres tomen conciencia individual de sus derechos y capacidades, adquieran recursos, ganen influencia y formen parte de la sociedad como ciudadanas de pleno derecho, en igualdad de condiciones.

      Tras una preselección de 35 micro-relatos, el jurado, compuesto por representantes de todas las instituciones organizadoras y presidido por la eurodiputada Iratxe García Pérez, presidenta de la Comisión de la Mujer en el Parlamento Europeo, eligió a los tres ganadores del certamen:

      • Primer premio: Del XIX al XXI, de María José García Pérez, madrileña de 51 años
      • Segundo premio: Cómo ha cambiado el cuento, de Beatriz Domínguez Palarea, canaria de 37 años.
      • Tercer premio: Una pizarra propia, de Octavio Salazar Benítez, cordobés de 46 años.

       

      Los premiados recibirán los galardones en un acto público que se celebrará el próximo 6 de marzo en la Sede de las Instituciones Europeas en España.

       

      MICRO-RELATOS GANADORES

       

      PRIMER PREMIO: "Del XIX al XXI" de Mª JoséGarcía Pérez de Madrid


      Estoy tejiendo para mi nieta alas de amor infinito. Mi abuela creció sin madre y no la enseñaron a leer para evitar cartas con pretendientes.
      Mi madre lloró; no la dejaron acabar magisterio porque sus hermanos varones no querían estudiar y una mujer no podía ser más.
      Mi hermana y yo somos universitarias.
      Mi hija quiere ir a Marte.
      Mi nieta aún no existe, pero yo sigo tejiendo para ella alas sin fronteras.

       

      SEGUNDO PREMIO: "Cómo ha cambiado el cuento" de Beatriz Domínguez Palarea de Santa Cruz de Tenerife


      Érase una vez un grupo de viejas e ilustres amigas que se reunieron para contarse sus logros y sus vidas. Cenicienta les contó que se hizo arquitecta. Porque en lugar de limpiar castillos, prefiere construirlos. Blancanieves, que según los enanitos es una rompe corazones, optó por hacerse cardióloga. Caperucita se hizo miembro del Parlamento Europeo. Y ya no teme a ningún lobo. La Bella Durmiente, que llevaba cien años durmiendo, se quedó asombrada con la igualdad y los éxitos conseguidos por las mujeres. Y le pareció un sueño que por fin haya cambiado el cuento.

       

      TERCER PREMIO: "Una pizarra propia" de Octavio Salazar Benítez de Córdoba


      A ella siempre le gustó el olor de la tiza, sentir en sus pequeños dedos el rastro blanco de lo no escrito. Era como un tatuaje móvil que la marcaba con la alegría de los deseos. Pese a su nerviosismo, y alargando su brazo con el que apenas llegaba a la pizarra, hizo los trazos con firmeza.
      Escribió cada letra como si con ellas estuviera urdiendo un truco de magia. Cuando terminó, y se volvió sonriente hacia sus compañeros y compañeras, se sintió única y poderosa. La mujer que como savia ascendía por sus piernas de niña.

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