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    • 10/16/2019 10:00 AM
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      Desarrollo rural, seguridad alimentaria y nutrición

      Los países pueden beneficiarse ahora más que nunca de la implementación de las Directrices sobre el derecho a la alimentación

      El hambre no podrá resolverse a menos que sin dejar a nadie atrás deje de ser solo un lema

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      Durante la presentación del informe Quince años de implementación de las Directrices sobre el derecho a la alimentación. Foto: ©FAO/Giuseppe Carotenuto

      Las Directrices sobre el derecho a la alimentación han influido en gran medida en la agenda global para erradicar el hambre y la malnutrición en los últimos 15 años, y continúan siendo relevante para cumplir con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), según el informe Quince años de implementación de las Directrices sobre el derecho a la alimentación presentado ayer.

      Las Directrices podrían ayudarnos a “minimizar el inaceptable aumento del hambre", ha destacado Máximo Torero, subdirector general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), quien ha moderado el actode lanzamiento, en el marco del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA 46). “Las Directrices nos han guiado a lo largo de los años para hacer que políticas económicas y sociales se centren realmente en las personas y salvaguarden de manera sostenible la seguridad alimentaria y la nutrición, garantizando servicios y derechos esenciales para todos, como la atención médica, la educación o la sociedad. protección ", ha agregado.

      Por su parte, Gabriel Ferrero, director general de Políticas de Desarrollo Sostenible del Gobierno de España, coorganizador del evento, ha destacado que las Directrices se ​“adelantaron” a su tiempo, abordando las problemáticas desde un enfoque "holístico y universalista". Por eso, cuando hablamos de la emergencia de la consecución del Derecho humano a una alimentación adecuada (DHAA), nos referimos también a la emergencia del clima, las tierras, la biodiversidad, los océanos y desigualdades, ha explicado.

      El hambre no podrá resolverse a menos que sin dejar a nadie atrás deje de ser solo un lema. En la última década y media, las Directrices han hecho un llamamiento para cambiar el modelo actual y centrar las políticas en los más vulnerables con el fin de mejorar la vida de las personas.

      Orientar las políticas en los últimos quince años

      Quince años de implementación de las Directrices sobre el derecho a la alimentación revisa lo que han hecho los países, organizaciones y grupos, tanto a nivel global como regional y nacional, para respetar, proteger y dar efectividad al DHAA.

      En la actualidad, más de 30 países reconocen explícitamente el derecho a la alimentación. Además, se han adoptado una serie de leyes en los ámbitos de alimentación escolar, agricultura familiar, etiquetado y pérdidas y desperdicio de alimentos, que han promovido este derecho humano.

      La política ha de basarse en un análisis de los resultados. Así, el Pacto de Milán permite monitorear los progresos en favor de la realización del DHAA a partir de un conjunto de indicadores, al tiempo que establece una red de autoridades y ciudadanos que comparten ideas y prácticas innovadoras en esta área.

      El diálogo y las alianzas son cruciales para la realización progresiva del derecho a la alimentación, tal y como reflejan el trabajo del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y el Caribe (FPH-ALC), el Observatorio del Derecho a la Alimentación de España y el Foro Mundial Bananero.  

      Algunos de los retos más urgentes como el cambio climático o las crisis prolongadas exigen que las políticas prioricen a las personas. Igualmente, es importante tomar medidas inmediatas y a largo plazo en la manera en que se diseñan, implementan y monitorean las políticas de seguridad alimentaria y nutricional.

      De acuerdo a las lecciones aprendidas en el pasado, el informe ofrece una serie de conclusiones que pueden ayudar a los gobiernos a asegurar que cada niño, mujer y hombre disfrute del derecho a la alimentación en todo momento.

      Sobre las Directrices del derecho a la alimentación

      La FAO, como agencia de las Naciones Unidas que lidera el esfuerzo internacional para poner al hambre, ha apoyado a lo largo de los años a los Estados Miembros comprometidos con esta meta.

      Para ello, entre los instrumentos disponibles, se encuentran las Directrices sobre el derecho a la alimentación, aprobadas por el Consejo de la FAO en 2004. La implementación de las Directrices es voluntaria, y pretende transformar el logro del derecho a la alimentación en un objetivo concreto, a través de políticas, leyes y programas de seguridad alimentaria y nutricional. Incluyen recomendaciones en diversos asuntos como el acceso a recursos naturales, la educación, los mercados, la ayuda humanitaria y las instituciones de derechos humanos.

      Las Directrices sobre el derecho a la alimentación fueron el primer intento de los gobiernos por definir qué signi­fica y cómo realizar el derecho a la alimentación para todas las personas.​

      Info: FAO

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